sábado, 10 de diciembre de 2016

Las maracas de capacho.
P/ Jorge Martínez R.


La música venezolana tiene su gran acompañante en las cuerdas del arpa el cuatro el tambor y las maracas de capacho. Las maracas son uno de los instrumentos musicales idiófonos y el capacho es esa planta misteriosa que se encuentra siempre en los vecindarios de algunos pueblos, muy especialmente en las comarcas indígenas, algunos caseríos llaneros, pueblos andinos de Venezuela como en toda Sudamérica y África. El Capacho produce una maraquita que sus semillas son utilizadas para hacer la filarmónica maraca de capacho, que a través del tiempo han venido usando los indígenas como el primero y único juguete que dan a sus hijos desde que nacen, al igual que las demás etnias indígenas de Sudamérica y comarcas africanas, que heredaron de sus ancestros la creencia que los sonidos emitidos por las maracas de capacho tenían la capacidad de atraer a espíritus ancestrales para invocarlos en sus rituales de exaltación y sanaciones corporales ,y así liberar al cuerpo humano y hasta el de sus animales, de todos los males sobre naturales que pudieran poseer. Lo siguen usando los brujos, los místicos y hasta los ritualistas santeros de esta época. 
Según un “Chaman de los kariñas”, - en una grata e interesante conversación que tuvimos en su comarca- me relato tantas cosas que me dejaron con la inquietud de comunicar esto, para que mucha gente tenga su propia idea sobre -las Maracas de Capacho-. “En su comunidad indígena no hay niños o niñas con problemas de autismo, y no existen los problemas de Alzheimer que afecta a tanta gente en el mundo” eso me llamo la atención y quise que fuera mas especifico y me hablara mas sobre esos dos males en particular. Me dio una larga explicación que podemos resumir de la siguiente manera “El niño indígena de esa comarca originaria, no ve televisión ni usa ningún otro juguete que no sea su maraquita de capacho, que los mantienen en conexión con todos sus espíritus protectores, los mantiene en contacto con todas las cosas vivas que lo rodean y especialmente con el espíritu de sus ancestros que se convierten en sus hadas protectoras de todos los males y para siempre” Y dicen en su Comarca: “Que este Chaman, tiene el secreto para la cura de estos dos males”.
Eso me hace tener una filosofía, -que no es una teoría valida ni comprobada por nadie-, simplemente una filosofía o forma de pensar muy personal, que nace del devenir popular en contacto con la cultura indígena originaria. Como filosofía; “Evitar que los niños recién nacidos tengan contacto visual con la televisión y demás equipos audiovisuales y que tengan un juguete de sonido idiófono como unas maraquitas de capacho, hasta sus primeros 2, 3 o mas años” para ver si esto funciona como vacuna espiritual además de las múltiples vacunas preventivas que se les colocan para que sean inmunes a tantos males que rondan el ambiente donde desarrollan su infancia. Atención médicos pediatras, ginecólogos, obstetra, internistas etc.

De lo demás,-como es lógico- que se encarguen los médicos, científicos y todos esos estudiosos que hoy están buscando la raíz de estos problemas infantiles y que aparecen con la primera y tercera edad como es el autismo y el Alzheimer. Así que mi regalo para mis próximos nietos o nietas, será unas preciosas y protectoras maracas de capacho y que Dios me los bendiga siempre. Feliz domingo en familia y un gran abrazo para todos y todas.


jueves, 8 de diciembre de 2016

"El Zapato Izquierdo"

“El zapato izquierdo”
Por Jorge Martínez R.









La  naturaleza siempre tuvo la sabiduría para dotar a cada animal de sus propio medio de movilización y protección para andar, volar, nadar, arrastrase o simplemente para caminar. Los animales para caminar están dotados de patas con cascos o pezuñas y  nosotros con piernas de  pie con uñas y descalzos, y es allí donde esta la naturaleza del problema del zapato o calzado del pie izquierdo. Sin tener que definir  “La Hominización”, -que es el proceso de evolución o transformaciones del ser humano desde sus ancestros más antiguos y con ello las distintas etapas de evolución humana-: Vamos directamente a nuestra era moderna. Al nacer te ponen los escarpines como tu primer calzado, la emoción lleva a los padres a comprar el primer calzado o zapaticos al niño o niña o BB, como le decimos, a los 6 mese o quizás a su primer año. Los primeros 10,  15 y hasta 18 años pasan sin pararle mucho a la horma o numero del calzado y cuando entramos en la etapa mas formal del vestir, comienza el problema con el zapato del pie izquierdo y adoptamos cada uno nuestra propia forma de medirnos los zapatos cuando los vamos a comprar. Los caballeros se miden primero el del pie izquierdo, con el razonamiento que si le queda bien al izquierdo le queda bien al derecho, por que según,  éste es mas pequeño y las damas se los miden con el derecho pensando que es mas grande o igual al izquierdo, lo cierto es que el caballero piensa con el corazón y la mujer con la cabeza cuando van a comprar sus calzados, y  los zapateros han tenido que intuir milimétricamente esas diferencias que existen en el zapato izquierdo para poder hacer la horma que  satisfaga  a damas y caballeros.
Es notable que en las grandes fiestas de gala, donde casi todos estrenan calzado, como son las bodas eclesiásticas,  los  quince años de la hija de fulanito, fiestas de fin de año,  hasta en discotecas etc., que cuando arranca la bailadera informal llamada “La hora loca” las damas se hacen las locas,  se quitan los zapatos y mas de un caballero también se queda descalzo, -para evitar la molestia que causa ese zapato nuevo  que nos aprieta el cayo o cayito que no tomo en cuenta la horma del zapatero- y es allí en ese preciso momento tanto damas como caballeros, aprovechando para divertirse bailando con el corazón se quitan primero el zapato del pie izquierdo.
No es coincidencia, cuando en esta hora, un amigo le esconde el zapato a alguien, resulta que es el zapato del pie izquierdo, en un accidente de transito si se pierde un zapato, la mayoría de las veces resulta ser el del pie izquierdo, si estas en la playa o el rió y se te sale o pierde un zapato, resulta ser el del pie izquierdo, cuando aparece alguien desaparecido y le falta un zapato, igual en la mayoría de los casos es el del pie izquierdo. Total que entre los pies existe una gran pelea por deshacerse del calzado, por que nacimos sin nada, como manda Dios,  pero el que mas obedece ese mandato divino o del corazón es el zapato del pie izquierdo.


miércoles, 7 de diciembre de 2016

El Camino de los duendes

“EL CAMINO DE LOS DUENDES”
P/. Jorge Martinez R.
Entrevista o recopilación de Atilio J. Gomez Garcia a Gonzalo Martinez.
Publicada en el "Diario El Sol de Maturin" el Domingo 8/12/2.002 



Bartola, Eustaquia y Estilita; eran tres viejas que vivían, una en el Naranjo, una en Macuro1 y la otra en Cambural; sitios adyacentes a La Guanota y cuyas edades oscilaban entre los 75 y 80 años para la época de 1.940. Para ese momento no se conocían en la región ni carreteras, ni la educación, ni la medicina, ni la iglesia, ni la política y la gente se guiaba por métodos arcaicos heredados de cultos y creencias tradicionales que se practicaban en forma religiosa y se observaban con estricta devoción. Estas tres ancianas una de las cuales era partera, una curandera y la otra espiritista, todas practicantes de la brujería tenían cada una territorios demarcados donde ejercían sus influencias y el mismo era respetado por las demás. Cumplían fielmente los mandatos del espíritu de devoción, y sus casas eran santuarios de creyentes y necesitados de ayuda espiritual o cura para sus maleficios. Todas ellas se tenían miedo espantoso entres si y ninguna se atrevía a pronunciar el nombre de la otra sin antes persignarse y decir, que se le tapen los oídos a esa diabla de que mis palabras lleguen a ellas; pero había una fecha y una ritualidad que las obligaba a concurrir todos los años a un sitio donde debían llegar despojadas de todas sus marramucias, por que allí se iba solo a rezar y debían llevar el alma limpia. Ese sitio era el campo santo, al cual iban a comunicarse con sus fieles difuntos para que le ayudaran a conseguir el perdón de sus pecados en este mundo por todas las vainas que habían cometido. Un vez juntas en el cementerio y creyendo ser redimidas de sus pecados se quitaban el trapo negro de la cabeza, se limpiaban los ojos y se acercaban a los ahijados, de hecho, todas eran comadre entre si; se miraban aunque con un poco de recelo, se mostraban las encías y se intercambiaban el tabaco. De allí bajaban hasta la casa de estilita para pasar el resto de la noche arrellanadas a la orilla del fogón  comiendo chaco sancochado, maíz pelado, cambur asado y guarapo de borra mientras hablaban de los muertos, los espíritus y los duendes, entre chupido y chupido de sabrosos tabacos.
La conversación entre las  tres brujas se efectuaba invariablemente de noche del primero de noviembre, día de todos los santos y giraba alrededor de todos los misterios del monte, los espíritus y los animales. Si cantaba un burro, Bartola se levantaba, pegaba tres brincos en cruz, se persignaba e invocaba el nombre de San Cipriano. Ladraba un perro, Eustaquia hacia una cruz de ceniza, daba tres planazos en el horcón de la cocina e invocaba el nombre de san Lázaro y si cantaba un gallo, ya eran las doce de la noche y Estilita se dirigía a la orilla del camino para ver el paso de los duende que según ella salían del rio de las Charcas, subían por el camino de los Cauchos, entraban a las cuevas de Corozal, para luego subir por el camino de Pancho Zamora, atravesar el cerro del Burro, bajar por el camino de Los Manantiales, faldar el Cerro de Las Trincheras, bajar a la sabana de Boquerón, atravesaban el Banqueado, terminando su viaje en la Cueva del Guácharo, donde debían confesarse ante los espíritus del monte para terminar su peregrinación por el camino de los hombre.
Puede ser la mayor de las ingenuidades , pero tuve la oportunidad de escuchar de los propios labios de la vieja Estilita Dimas esta espeluznante narración el día 13 de diciembre de 1.946, cuando ella subió de Cambural a La Guanota para ejercer su voto  en las elecciones efectuadas el 14 de diciembre de 1.946, siendo su interlocutora en esa ocasión la señora Cleofe Oliveros, mientras nosotros un grupo de muchachos , que para entonces no éramos ajeno al ámbito que nos rodeaba, como los de ahora, oíamos esa conversación con la mayor sorpresa y hoy la recordamos como un ejemplo de la cultura campesina de aquella época. Pero “El Camino de los Duendes” sigue allí, al igual que los misterios e inquietudes de la humanidad por conocer los secretos que rodean nuestra existencia. Quizás esas ancianas estaban poseídas por alguna influencia extraña que las impulsaba a tomar decisiones , como la de arrancar a las seis de la tarde del rio de las charcas- limite sur del estado Sucre con la parte del norte del estado Monagas- acompañada por una perrita y una punta de espíritus; según ellas a efectuar durante la noche todo el recorrido por el camino de los duende antes descrito, para llegar a la Cueva del Guácharo, antes del primer canto de gallo , para encontrarse con el Dios de los montes y recibir los poderes de la curandería.

Extraña y peligrosa curiosidad a la fe. Estilita solo aspiraba deshacerse de las otras dos viejas usurpando sus respectivas facultades como curandera y partera y hacerse dueña de la región. De allí salió una antigua conseja: A Bartola la mataron a machetazos por bruja, Eustaquia se murió de hambre y a Estilita se la llevo el diablo.